¿Es el Taekwondo un Arte Marcial Sagrado?

Por M. P. G.

Lo mejor de la actitud de la gente y culturas orientales es que no son fanáticos de nada; sin embargo, las culturas como la coreana y la china, son profunda y ancestralmente místicas y ello delineó la construcción de sus naciones y tradiciones. Su pensamiento se cimenta de forma muy acentuada en filosofías que vienen de hace muchos siglos.

Ese fuerte misticismo ha sido concebido y definido en un libro conocido como Tao Te-King que la tradición dice que escribió Lao Tsé, que es la referencia obligada para conocer sobre el pensamiento antiguo de Corea y por eso lo mencionamos de forma repetida, por su innegable trascendencia. Se habla de que este libro es la recopilación de una sabiduría ancestral reunida en un solo texto que puede bien servir para conocer el antiguo pensamiento del lejano oriente.

Expliquemos lo anterior y entremos en materia.

Según la perspectiva del Tao, todo ha sido creado desde la esencia inmanifestada del Gran Absoluto y lo que existe es parte de Él como resultado de la manifestación de las dos fuerzas fundamentales del Universo, que son el yin y el yang, y desde allí, su desdoblamiento en los "diez mil seres" y toda la creación.

O sea, todo proviene del Tao (o como se le quiera llamar) el cual no puede ser visto ni comprendido íntimamente si no hay liberación de las pasiones terrenales, como enseñan los Maestros Tao. Quien quiera entender el Tao debe encontrar la liberación final, aquella que le permitirá pasar una especie de puente entre lo manifestado y la esencia inmanifestada que lo ha creado para hacerse consciente de ella y vivir en ella, pues solamente quien lo hace la puede entender no desde la perspectiva académica, sino como vivencia, como realidad. Esto lo conocemos como la iluminación en occidente, un concepto siempre entendido muy a medias porque en oriente se habla de un proceso de auto aniquilación, de eliminación de la individualidad para ir hacia el TODO impersonal y fundirse en Ello innombrable conocido como Tao. 

El occidental no puede pensar en estas cosas porque su yo es tal vez lo más amado que posee y está habituado a utilizar la energía de su vida en desarrollar actividades que incrementan el tamaño de este yo, que para los orientales es el real enemigo de la plenitud humana. No decimos la felicidad, porque para los taoístas el perfecto equilibrio es el silencio absoluto de la mente, algo también impensable para un occidental... Para ello, nuestro concepto de felicidad es algo bastante burdo y básico.

Taekwondo y Tao

El Taekwondo es una manifestación del mundo Taoísta y de sus propósitos de integración o reintegración con la Divina Esencia, o con aquello Divino que es lo innombrable. La paradoja es que el Taekwondo y el practicante son parte de la esencia porque jamás han salido de ella, pero, para ver lo que indica el Tao, la esencia Divina en su más alta expresión, se debe surtir un camino hacia ella. El Do significa eso justamente, el camino que no significa solamente aprender a dar puños y patadas, sino una forma de vida. que trasciende al mismo practicante hacia lo Divino que es el Tao y su manifestación.

Indica ello, que el Taekwondo, en su esencia integral más profunda, es un arte marcial que en términos del taoísmo debe considerarse Sagrado porque TODO lo creado lo es, en primer término, desde la más simple criatura de la tierra hasta las estrellas más lejanas, pero mucho más él, quien en su disciplina hace tantas referencias y tiene tantos símbolos que encuadran indicaciones precisas de aquello que es lo Divino, pero que en la práctica se estudia muy poco.

El Taekwondo señala con todas sus cosas al Tao directamente: los nombres de sus forma marciales y las referencias que ha utiliza el arte marcial desde su concepción moderna que es un homenaje hecho a los Maestros del Pasado, grandes filósofos y pensadores de la Nada y del Todo.

Los honores a la bandera de Corea de Sur que se presentan en el comienzo y fin de la clase de Taekwondo, constituyen un ritual que debe manifestar de forma consciente el respeto a una expresión de lo Divino de esa nación, pues tal símbolo patrio, las bandera coreana del Sur, es Sagrado en el sentido de que contiene elementos amplios y muy precisos del Tao. Quiere decir, según esta filosofía, que aunque todo es Sagrado por ser manifestación y esencia del Tao, una manifestación particular como el Taekwondo está mucho más cerca de un ejercicio de participar de la mística coreana tradicional porque señala explícitamente lo Sagrado.

El Taekwondo desde su más profunda acepción, es un método filosófico y de enseñanzas dentro del cual la práctica física es tan solo una expresión exterior del trabajo interior, mucho más importante y trascendente que los maestros y los practicantes desarrollan para lograr superar las limitaciones humanas y así poder ir hacia la perfecta meditación, aquella en que el taekwondoga puede presenciar la marcha de las esferas celestes como la gran manifestación del Tao, que es la esencia exterior del Tao inmanifestado y trabajar por superar las pasiones terrenas para conocer esas dimensiones de aquello que generó la creación.

Este trabajo era el que hacían en los monasterios taoístas y budistas de la Corea ancestral.

Entonces, podemos decir, sí, el Taekwondo es un arte marcial que hace parte de lo Sagrado dentro de lo cual su primer objetivo es hacerse conscientemente UNO con el Tao y presenciar la magnificencia de su Realidad para fundirse en ella. El Taekwondo es la puerta que hace posible el milagro del paso entre vivir en la manifestación externa del Tao para presenciar su esencia interna, más profunda, aquella imposible de describir en conceptos del lenguaje humano.

¡¡EL TAEKWONDO ES UN MILAGRO DIVINO, EL PUENTE HACIA LA DIVINIDAD!!