La experiencia de los opuestos y el Taekwondo

En el Tao hay dos grandes fuerzas manifestadas que surgieron del Gran Absoluto, según la Tradición china y aceptada en la vieja Corea. De ellas, dicen los Maestros, se han derivado muchas otras fuerzas secundarias y de menor rango en innumerables posibilidades, pero todo ello surge del dos, de las dos principales fuerzas o energías emanadas del Tao ignoto, desconocido, que se han de conjugar en cada espacio en el que la vida de este Universo manifestado se da.

El Tao manifestado es eso: dualidad conocida como Yin y Yang. Los Maestros enseñan que la conjunción y entre mezcla de estas dos grandes energías proyectadas desde el Tao inmanifestado da  la posibilidad de la creación de las formas que contiene este Universo "material". Cada cosa en este Universo contiene en su evolución esta dualidad.

El practicante de Taekwondo conoce en su práctica los polos opuestos porque trabaja con lo suave y la fuerza, lo sutil y los grandes movimientos visibles, lo rápido y lo lento, lo bueno y lo malo en los sentidos, la calma y la agitación, lo difícil y lo fácil, el alto y lo bajo, lo complejo y lo simple.

El Taekwondo es una proyección del Tao en tanto que las dos grandes fuerzas construyen una danza marcial cambiante que las combina de distintas formas para crear las posibilidades y dualidades que permiten su perfección. El Taekwondo es un conjunto de conocimientos marciales surgidos de la explicación de la forma, de su manifestación física y de la filosofía que surge de ella desde lo más sutil.

El combate de Taekwondo es una danza de dos fuerzas que generan belleza, experiencia, proyección de nuevas formas y una inesperada forma de intercambio de energía. Las formas en que el Taekwondo puede ser manifestado es casi que impredecible y en ello como arte marcial es generadora de vida y conocimiento de la manifestación.

Tao es Taekwondo, el Taekwondo es vida, la vida es dualidad, el Tao tiene una expresión en la dualidad. Es un círculo de vida infinito que podrá seguir siempre que el Tao decida esa manifestación y el Taekwondo en sus practicantes siempre encarnará el camino hacia la sabiduría del Tao.