Palabras de bienvenida

El Taekwondo es un arte marcial que luego de algunas décadas se ha hecho un deporte olímpico. Su proceso de popularización en el mundo tiene que ver con su espectacularidad, la fortaleza que otorga y la posibilidad de ser utilizado en la defensa personal con éxito. También, con la admiración que despierta en la comunidad el buen comportamiento y disciplina de los practicantes.

Han Moo Kwan significa Escuela Marcial Coreana (o Escuela Militar Coreana).

En Han Moo Kwan Colombia, bajo la dispensa y enseñanzas de nuestro Gran Maestro Álvaro Magaña Ochoa, Presidente para América Latina de la Federación Mundial de Taekwondo Han Moo Kwan, queremos trabajar por el cultivo del arte marcial como una bellísima manifestación del espíritu humano cuya forma de vida puede otorgar una salud férrea, equilibrio, disciplina y una profunda consciencia de lo que significa la búsqueda de la paz del espíritu en armonía con el cuerpo. Por supuesto, no dejaremos de lado sus manifestaciones físicas, sus técnicas, sus propósitos como medio de defensa personal en cuanto arte marcial.

Sin embargo, siempre es necesario recordar que el Taekwondo está conectado con un sentido místico irreductible del ser social oriental que de alguna forma se ha perdido en la medida en que es considerado como deporte y no como una forma de vida. El arte marcial como tal tiene como fondo una filosofía de vida que nosotros queremos recordar y cultivar con nuestros practicantes permanentemente.

En las reales raíces del Taekwondo como arte marcial oriental, el proceso de perfección en todas las áreas de la vida del practicante es su principal virtud, y, el entrenamiento marcial, una posibilidad de conservar a su sociedad libre y preservar la familia. Los antiguos artistas marciales, muchos de ellos, fueron parte de un ejército que era casi una orden monástica aislada en la que la rutina era el desarrollo de la potencialidad marcial de sus miembros con un acento muy fuerte hacia la vida mística y prácticamente monástica.

Además, el Taekwondo está intrínsecamente ligado a varias formas de pensamiento oriental como el taoísmo, el budismo y el confusionismo con líneas de herencia chinas que fueron adoptadas por los legendarios tres reinos de Silla (57 a. C.), el de Koguryo (37 a. C.) y el de Paekche, contemporáneo de ambos y tiempos subsiguientes en la larga y rica historia coreana. Estas filosofías fueron adaptadas al medio coreano y se puede decir que hay un taoísmo y un budismo coreanos.

 También el budismo zen tuvo alguna influencia en Corea (en razón al karate do que es japonés e influyó en el desarrollo del Taekwondo), éste último por la invasión japonesa de comienzos de siglo 20 (1910) y que duró hasta 1945 en el fin de la segunda guerra mundial, durante lo cual Japón impuso una dura dictadura que impediría las prácticas culturales tradicionales coreanas como el Taekkyon, el Subak y el Tang Soo Do. 

Sin embargo, al cesar el dominio japonés, Corea retoma su identidad y el Tang So Do es un arte marcial principal nacional y luego denominado deporte nacional refundado como Taekwondo. Por supuesto, el Taekwondo adopta formas de pateo del Taekkyon y técnicas del Subak.

En cuanto a la filosofía del Taekwondo, el Tao está en la esencia del alma coreana y tiene que ver con principios muy hermosos que fueron adoptados en este arte marcial. Desde allí, el artista marcial se prepara para defender la naturaleza a su cargo que es su forma física, la de su sociedad y la de su familia.

Así, el taekwondoga adquiere la profunda convicción de que es un ser natural y en el trabajo de la armonía con el Tao, debe permanecer en la meditación perfecta para lograr el equilibrio permanente y poder sentir la manifestación de la naturaleza en su ser.

En todo ello, es el Tao Te King quien enuncia innumerables formas de pensamiento que son parte del acervo cultural coreano desde hace más de muchos siglos (aproximadamente desde el siglo IV antes de Cristo).

Han Moo Kwan  en Colombia trabajará en encarnar todo ello y estará a disposición de todos aquellos a quienes guste pensar de esta forma porque para encontrar la paz, dice el adagio, prepárate para la guerra, porque la paz debe ser defendida con la propia vida...