Por qué entrenar Taekwondo

El Taekwondo es un arte marcial, por encima de las consideraciones de su entorno moderno como deporte. La construcción de sus formas y demás características, tal como lo hemos conocido en las generaciones a partir de la retirada japonesa de Corea en 1945, se ha originado en formas ancestrales y muy antiguas con una nutrida historia que muy poco estudiamos aquí en occidente.

Tiene ello que ver con que el Taekwondo viene de una cultura que se funda principalmente en el budismo y taoísmo, que son formas de pensamiento y/o filosofías, más que religiones, según el modelo o visión que tenemos de una religión en occidente. 

Como arte marcial estos modelos de pensamiento deberán en algún momento ser explicados durante el aprendizaje del Taekwondo porque el llamado que muchos no entendimos en su momento es asumir que de alguna manera el fin último de nuestro arte marcial es abrir espacios de vida hacia las técnicas de meditación y otras costumbres tanto budistas como taoístas, sin que ello venga a contravenir nuestra forma de ser y estar en occidente.

Lo que sí debe ocurrir, es que en el taekwondoga (practicante de Taekwondo) se siembren pensamientos de un profundo respeto por la vida, por todos los seres, por la naturaleza incluido él en ella, por la familia, el amigo, el país en que se vive, etc.

Practicar Taekwondo es una directa evocación a estos valores espirituales, humanos y sociales heredados de esa lejana nación llamada Corea, hoy dividida en Sur y Norte, siendo la del norte gobernada por un terrible régimen dictatorial comunista que ha perseguido y anulado en su territorio la tradición de ese antiguo pueblo. El sur afortunadamente ha logrado subsistir a la amenaza del norte y es una muy próspera nación que se desarrolla con éxito en todos los niveles de su vida espiritual, social, etc.

La gente de Corea del Sur es consciente de muchos temas que provienen de sus antiguas tradiciones y aún, aunque mucha de su gente no conoce muy bien del budismo o del taoísmo, su amor por la simplicidad, el minimalismo (el gusto por el detalle y la perfección), el respeto profundo hacia la naturaleza y el respeto por la vida, son principios que gobiernan sus costumbres.

El Taekwondo en ese sentido cultural evoca la búsqueda de la paz espiritual y el equilibrio del taekwondoga con su ser más profundo al tiempo que desarrolla un trabajo de encuentro con una forma de vida para nosotros que revalúa el consumismo, el afán de riquezas, la indiferencia social, la insolidaridad y otros defectos desarrollados en nosotros los occidentales.

¿Por qué entrenar Taekwondo? Porque posee un poderoso espíritu ancestral cultural que evoca a Corea y a oriente profundo y a su eterna búsqueda de la paz perfecta en armonía y respeto por la naturaleza.

Una vez que el Taekwondo toca en el corazón del practicante lo podrá estimular el resto de su vida para que trabaje por siempre en el equilibrio entre cuerpo y mente como paso hacia la espiritualidad; este sentimiento de paz que se hace muy fuerte no muere aunque pasen los años. Cuando un practicante se aleja del Taekwondo, el espíritu ancestral siempre lo llamará para que regrese. Algunos acuden y regresan, pero quienes no, nunca olvidan su tiempo como practicantes y la felicidad que practicar les produjo.